El segundo cinturón de Palma tendrá una inversión prevista de 350 millones de euros y sus obras podrán comenzar entre finales de 2026 y principios de 2027. El proyecto permitirá conectar la autopista de Llucmajor (Ma-19) con la autopista de Inca (Ma-13) y desviar parte de los vehículos que actualmente circulan por la Vía de Cintura de Palma.
La presidenta del Govern, Marga Prohens, y el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, han presentado hoy miércoles el proyecto del tramo I del segundo cinturón de Palma. La actuación se ejecutará en dos fases y tiene como principal objetivo reducir el tráfico en Palma y mejorar los accesos a la capital, especialmente en algunos de los puntos que concentran más retenciones.

El presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, durante la presentación de las obras del Tram I del segundo cinturón de Palma. Foto: CAIB.
La Vía de Cintura de Palma soporta actualmente una media de unos 185.000 vehículos diarios. La nueva infraestructura aprovechará los tramos del segundo cinturón que ya están construidos para crear una conexión entre la Ma-19 y la Ma-13 que permita evitar el paso por la Vía de Cintura en determinados desplazamientos.
Dos fases para construir el tramo I del segundo cinturón de Palma
Las obras del segundo cinturón de Palma se dividirán en dos grandes fases. La primera tendrá un presupuesto de 90 millones de euros y se centrará en la conexión con la autopista de Llucmajor. La segunda contará con 260 millones de euros e incluirá la construcción de un tramo soterrado.
La primera fase contempla un nuevo enlace desde la autopista de Llucmajor a la altura de Mercapalma. También se actuará sobre la intersección de los centros comerciales y el acceso al Coll d’en Rabassa, uno de los puntos que presenta mayores problemas de circulación en esta zona de Palma.
El proyecto permitirá alejar la carretera de las viviendas de la calle Cardenal Rossell, en el Coll d’en Rabassa. También se reorganizarán los servicios y suministros que se dirigen al aeropuerto y que actualmente atraviesan este entorno.
Un túnel de un kilómetro en el segundo cinturón de Palma
Una de las principales actuaciones de la segunda fase será la construcción de un túnel de alrededor de un kilómetro. El objetivo del tramo soterrado es reducir el impacto paisajístico de la infraestructura y mejorar la seguridad del tráfico.
Sobre el túnel está prevista la creación de un gran bulevar y varios viales cívicos. Estos espacios facilitarán las conexiones entre el Coll d’en Rabassa, Son Ferriol, las zonas comerciales e industriales y Palma.
La actuación también reservará espacio para una futura parada de la conexión ferroviaria hacia el Migjorn de Mallorca, de manera que el proyecto pueda integrarse con la planificación de las nuevas infraestructuras de transporte público.
Una alternativa para descongestionar la Vía de Cintura de Palma
El nuevo tramo busca aliviar uno de los principales problemas de movilidad de la capital: la congestión de la Vía de Cintura de Palma y de los accesos a Palma. Al conectar las autopistas de Llucmajor e Inca, parte del tráfico podrá realizar el recorrido sin pasar por la actual circunvalación.
Prohens ha defendido que el objetivo es actuar sobre las infraestructuras existentes y los puntos que generan más problemas de circulación. “No podemos ni queremos normalizar los atascos que sufren cada día los ciudadanos. No podemos caer en la resignación ante unas retenciones que durante los últimos años se han hecho cada vez más frecuentes en nuestra red viaria”, ha señalado.
La presidenta ha enmarcado el proyecto dentro de una política de movilidad basada en tres líneas: reforzar el transporte público en Mallorca, reducir la presión de vehículos sobre las carreteras y mejorar las infraestructuras viarias.
En este último ámbito, Govern y Consell mantienen un convenio de 30 millones de euros para actuar sobre 17 infraestructuras de la red viaria de Mallorca, con intervenciones destinadas a mejorar los accesos a Palma, la seguridad vial y la fluidez del tráfico, además de incorporar nuevos viales cívicos.
Transporte público y regulación de vehículos en Mallorca
El Govern vincula las nuevas infraestructuras viarias con otras medidas para reducir la congestión. Entre ellas se encuentran el refuerzo de la red de autobuses interurbanos TIB y el aumento de las frecuencias de tren y metro en las horas punta.
También se trabaja en nuevas conexiones ferroviarias, entre ellas el tren de Llucmajor y Alcúdia, la ampliación del metro hasta Son Espases y los proyectos ferroviarios hacia Artà y Capdepera.
Otro de los ejes planteados es la reducción de la presión de vehículos en las carreteras de Mallorca. En este sentido, el Consell ha encargado un estudio de carga para analizar la presión del tráfico y estudiar medidas de regulación de la entrada de vehículos y de la flota de coches de alquiler.
Galmés ha señalado que el tramo I del segundo cinturón es una actuación reclamada desde hace años y ha destacado la colaboración entre el Consell y el Govern para avanzar en su financiación y ejecución.
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