La reconversión de la antigua prisión de Palma da un nuevo paso adelante. El Ajuntament ha aprobado el anteproyecto para transformar el inmueble en una residencia profesional con 139 viviendas dotacionales temporales destinadas a personas que desarrollen su actividad laboral en la ciudad.

La Junta de Govern también ha dado luz verde al expediente de contratación para la redacción del proyecto básico y de ejecución de las obras, así como para la dirección facultativa y la coordinación de seguridad y salud.

prisión de Palma

Vista exterior de la antigua prisión. Foto: Ajuntament de Palma.

Según ha explicado la portavoz del equipo de gobierno, Mercedes Celeste, “con este acuerdo damos un paso más para hacer realidad una iniciativa estratégica que permitirá seguir ampliando el parque de vivienda de Palma y ofrecer soluciones habitacionales adaptadas a las necesidades actuales“.

La aprobación del anteproyecto llega después de que el Ajuntament retomara la plena disponibilidad del inmueble tras culminar el proceso de recuperación posesoria impulsado en los últimos meses. La pasada semana se ejecutó el desalojo de las personas que ocupaban el edificio, una actuación avalada por resolución judicial que permitió al consistorio avanzar en la transformación de la antigua cárcel.

Así será la futura residencia profesional

El anteproyecto presentado hoy lunes por el alcalde de Palma, Jaime Martínez, detalla cómo será el futuro complejo residencial de tres plantas y 8.081 metros cuadrados construidos, concebido para alojar temporalmente a personas que desarrollen su actividad laboral en la ciudad. El edificio, en desuso desde hace más de 25 años, mantendrá la estructura panóptica de la antigua prisión, aunque se demolerán las edificaciones anexas, el muro perimetral y las torres de vigilancia.

La residencia dispondrá de 139 viviendas dotacionales adaptadas a diferentes necesidades de alojamiento temporal. En concreto, contará con 50 unidades para estancias cortas, 85 apartamentos para estancias de larga duración y cuatro viviendas familiares, con superficies que oscilarán entre los 16 y más de 40 metros cuadrados.

El complejo incorporará además una amplia oferta de servicios comunes, entre ellos gimnasio, piscina, cafetería-restaurante, comedor, lavanderías, salas de trabajo, jardines, solárium, aparcamiento para bicicletas y espacios de convivencia, además de dependencias administrativas y de mantenimiento.

El proyecto también contempla más de 5.000 metros cuadrados de zonas verdes y la incorporación de criterios de sostenibilidad y accesibilidad, con el objetivo de reducir el impacto ambiental y garantizar la movilidad de todos los usuarios.

De la residencia de estudiantes a la vivienda dotacional

El futuro de la antigua prisión de Palma ha experimentado varios cambios durante los últimos años. En septiembre de 2023, el equipo de gobierno descartó el proyecto de residencia de estudiantes vinculado a la Universitat de les Illes Balears (UIB) y anunció su intención de destinar el recinto a vivienda pública.

En aquel momento, el regidor de Urbanisme, Habitatge i Projectes Estratègics, Óscar Fidalgo, aseguró que no existía ningún acuerdo firmado ni financiación garantizada para desarrollar la residencia universitaria prevista inicialmente. El Ajuntament defendió entonces que la construcción de viviendas respondía mejor a las necesidades actuales de la ciudad. Más información en este enlace.

Casi tres años después, el proyecto toma forma con una residencia que albergará 139 viviendas dotacionales destinadas a determinados colectivos profesionales que desarrollen temporalmente su actividad en Palma.

Un edificio marcado por los problemas de seguridad

El estado de conservación del inmueble había generado una creciente preocupación durante los últimos años. El pasado mes de marzo, Emaya retiró más de 71 toneladas de residuos acumulados en el interior del recinto durante una operación de limpieza intensiva destinada a reducir los riesgos de incendio e insalubridad.

Según datos municipales, desde el inicio de la legislatura los servicios de emergencia han realizado más de 300 intervenciones relacionadas con la antigua prisión, entre actuaciones de la Policia Local y los Bombers de Palma. Más información en este enlace.