Altas temperaturas Balears

Las altas temperaturas han causado 2.264 defunciones desde 2018 en Balears, la mayoría por la descompensación de patologías en enfermos crónicos

En verano, el calor puede pasar de ser una simple molestia a una grave amenaza para la salud. La exposición prolongada o el esfuerzo físico durante periodos de altas temperaturas pueden desencadenar un golpe de calor, que suele manifestarse con cansancio intenso, debilidad o calambres musculares y evolucionar hacia pérdida de conciencia, convulsiones o incluso coma, fallo multiorgánico y la muerte. “Cuando se sobrepasa una determinada temperatura corporal, nuestra capacidad de regular el calor fracasa y se alcanzan niveles que ya producen daño directo sobre el cerebro y sobre los órganos”, explica el doctor Javier Murillas, jefe del servicio de Medicina Interna del Hospital Universitari Son Espases.

Desde el año 2004, la Dirección General de Salut Pública ha contabilizado 182 alertas, 59 casos confirmados y 10 defunciones por esta causa en Balears. Son, sin duda, los casos más extremos y visibles, pero el impacto real del calor es mucho mayor y, sobre todo, menos evidente. “Las muertes por golpe de calor son solo la punta del iceberg”, advierte Murillas.

De hecho, la aplicación de Mortalidad Atribuible al Calor en España (MACE) ha registrado en las islas 2.264 fallecimientos vinculados a las altas temperaturas en verano —entre junio y mediados de septiembre— desde 2018, con un pico de 339 defunciones en 2022, precisamente el año más caluroso en España desde 1961, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). “Durante los meses de calor vemos más ingresos por ictus, insuficiencia renal, deshidratación o eventos tromboembólicos, que son efectos provocados por el calor sobre patologías previas, pero no golpes de calor”, apunta. En concreto, el estudio Efecto de las olas de calor extremo sobre la morbilidad y los ingresos hospitalarios en una ciudad del Mediterráneo occidental, en el que participa el propio Murillas, concluye que los ingresos hospitalarios aumentan un 6% y las admisiones en urgencias un 12%, con incrementos más acusados en el ictus (+26%) o el daño renal agudo (+67%).

Altas temperaturas Balears

El organismo dispone de dos mecanismos para disipar el calor: la sudoración, que permite liberar temperatura cuando el sudor se evapora de la piel, y la vasodilatación, que hace que los vasos sanguíneos se dilaten y una mayor cantidad de sangre quede expuesta al aire, facilitando así su enfriamiento. “En el golpe de calor se pierde la capacidad de poner en marcha esos mecanismos fisiológicos, pero los casos de muerte son muy pocos. La mortalidad por calor es mucho mayor por otros efectos más comunes, que afectan a muchas más personas”, señala Murillas.

“Las enfermedades psiquiátricas que requieren determinados fármacos pueden disminuir la capacidad de respuesta al calor, y los pacientes con enfermedades crónicas complejas, especialmente respiratorias o cardiovasculares, así como la obesidad, tienen más riesgo, porque el calor puede provocar la descompensación de sus patologías y agravarlas. Por eso hay tantos fallecimientos durante las olas de calor”, constata.

Además de las personas con enfermedades crónicas y trastornos psiquiátricos, hay otros perfiles especialmente vulnerables. “Los niños, los ancianos y las personas con enfermedades neurodegenerativas tienen más riesgo, porque en muchos casos no pueden defenderse del calor o no perciben adecuadamente la necesidad de hidratarse”, explica Murillas. También ocurre con personas con movilidad reducida o dependencia, que necesitan apoyo para mantenerse en entornos frescos.

Factores sociales

El impacto del calor sobre la salud no depende únicamente del historial clínico, la edad y la temperatura, sino de la capacidad de adaptación de las personas. “Hay diferencias importantes según la aclimatación: hay zonas donde la temperatura a partir de la cual aumenta la mortalidad se sitúa en torno a los 24 grados, mientras en otras son 30 grados. Depende mucho de cuánto estén adaptadas las personas a su entorno”, explica Murillas.

Altas temperaturas Balears

Mapa de umbrales de mortalidad por calor en España según zonas isoclimáticas. Cada área presenta una temperatura diferente a partir de la cual aumenta el riesgo de muerte, lo que refleja la influencia de factores como la edad de la población, el nivel socioeconómico, el entorno urbano o rural, la calidad de la vivienda o la disponibilidad de servicios sanitarios. 01. Interior de Mallorca: 35.9ºC | 02. Norte y nordeste de Mallorca: 34.8ºC | 03. Sur de Mallorca: 34.4ºC | 04º  Llevant: 34.3 05ºC | Serra Tramuntana: 33.9º |  06. Eivissa y Formentera 33.1ºC | 07. Menorca 32.2ºC. Fuente: Instituto de Salud Carlos III y Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.

Más allá de los factores clínicos y climáticos, el impacto del calor está también condicionado por los factores sociales. “Tener una renta más baja, vivir en barrios con menos zonas verdes o en viviendas construidas antes de la norma de aislamiento aumenta mucho el riesgo”, indica Murillas. “Si no tienes capacidad de enfriar tu casa o de desplazarte a espacios más frescos, como parques o refugios climáticos, tienes más posibilidades de que te afecte. No es solo una cuestión médica, también es una cuestión social, y es tan importante la una como la otra”, subraya el doctor.

A ello se suma la exposición directa al calor por motivos laborales. “La gente que trabaja al aire libre o realiza esfuerzo físico durante las horas de máxima insolación está más expuesta a un golpe de calor”, señala el especialista, que insiste en la importancia de que las empresas adapten la actividad a las condiciones climáticas, especialmente durante las horas de máxima insolación, tal y como recoge el Real Decreto-ley 4/2023. Sectores como la construcción, la agricultura y la hostelería concentran un mayor riesgo en episodios de olas de calor.

Altas temperaturas Balears

El doctor Javier Murillas. Foto: HUSE.

Las previsiones para este verano apuntan a temperaturas por encima de lo habitual. Los modelos de la Aemet sitúan a Balears en el tercil más cálido, con la posible influencia de “El Niño” intensificando los episodios de calor. Además, se prevé un aumento de las noches tropicales, con mínimas por encima de los 22 grados, y durante las olas de calor no se descarta que las temperaturas superen los 40 grados en el interior de Mallorca, un escenario que refuerza la necesidad de extremar las precauciones.

Recomendaciones del Govern balear frente a las altas temperaturas:

  • Evitar el ejercicio físico y la actividad deportiva en las horas de máxima insolación (estrés térmico) de 12:00h a 16:00h.
  • Buscar la sombra, cubrirse la cabeza, vestir ropa ligera de colores claros y usar protección solar.
  • Beber mucha agua o líquidos con electrolitos, aunque no se tenga sed, y comer ligero.
  • Evitar las bebidas alcohólicas, muy azucaradas y la cafeína.
  • No dejar niños, personas mayores ni animales dentro del coche con las ventanillas cerradas.
  • Cerrar persianas y ventanas durante las horas de más calor.
  • Frente a cualquier síntoma de malestar, llevar a la persona a un lugar fresco, abanicarla, aplicar paños fríos en cuello/nuca y llamar al 112.