La prohibición de fumar en España dará un paso más si prospera la reforma aprobada por el Consejo de Ministros. El Gobierno ha dado luz verde al proyecto de ley que ampliará los espacios sin humo a las terrazas de bares y restaurantes, playas, piscinas de uso colectivo, instalaciones deportivas, parques nacionales y espectáculos al aire libre, además de equiparar las restricciones de los cigarrillos electrónicos a las del tabaco convencional.

prohibición de fumar en España

El texto, que ahora iniciará su tramitación parlamentaria en las Cortes Generales, modifica la Ley 28/2005 para adaptarla a los nuevos hábitos de consumo y reforzar la protección de la salud pública, especialmente entre menores y jóvenes. Las nuevas prohibiciones todavía no están en vigor.

La prohibición de fumar en España llegará a más espacios al aire libre

La principal novedad de la reforma es la incorporación de lugares donde todavía está permitido fumar, especialmente espacios abiertos compartidos. Si el proyecto de ley supera su tramitación parlamentaria, estará prohibido fumar en:

  • Terrazas de bares, restaurantes y otros establecimientos de restauración.
  • Playas marítimas y fluviales.
  • Piscinas de uso colectivo.
  • Instalaciones deportivas.
  • Parques nacionales.
  • Vehículos de trabajo, salvo durante su uso exclusivamente personal.
  • Conciertos, teatros, cines y otros espectáculos públicos, también cuando se celebren al aire libre.
  • Un radio inferior a 15 metros de los accesos a edificios públicos, centros sanitarios, centros educativos, universidades, museos, bibliotecas, centros culturales, instalaciones deportivas y parques infantiles.

Los vapeadores tendrán las mismas restricciones que el tabaco

Otra de las principales novedades es que los cigarrillos electrónicos, con o sin nicotina, quedarán sujetos a las mismas limitaciones de consumo que el tabaco tradicional en todos los espacios donde esté prohibido fumar.

La equiparación también afectará a las shishas, los productos elaborados con hierbas para fumar y otros dispositivos que imitan o se asocian al acto de fumar. Las bolsas de nicotina quedan fuera de esta equiparación en los espacios sin humo, aunque su consumo estará prohibido para los menores de edad.

La venta y el suministro de estos productos quedarán limitados a tiendas especializadas, que deberán cumplir los requisitos que se establezcan posteriormente. Estos establecimientos tampoco podrán exhibir publicidad o cartelería visible desde el exterior.

La reforma prohíbe fumar a los menores de edad

El proyecto de ley incorpora por primera vez la prohibición expresa del consumo de productos del tabaco por parte de menores de 18 años. Hasta ahora, la legislación impedía vender o suministrar estos productos a menores, pero no prohibía de manera específica su consumo.

Según la encuesta ESTUDES 2025, el 15,5 % de los jóvenes de entre 14 y 18 años consumió tabaco durante el último mes. Además, el 49,5 % ha probado alguna vez los cigarrillos electrónicos y su consumo reciente ha pasado del 14,9 % en 2019 al 27,1 % en 2025.

Más restricciones a la publicidad y la promoción

La reforma endurece también las limitaciones a la publicidad, promoción y patrocinio del tabaco, los vapeadores y otros productos relacionados. Las restricciones se aplicarán en internet, máquinas expendedoras, puntos de venta y cualquier otro soporte de promoción directa o indirecta.

Los programas y contenidos audiovisuales tampoco podrán mostrar a presentadores, colaboradores o invitados fumando o utilizando estos productos, ni exhibir marcas, nombres comerciales o logotipos asociados a ellos con fines promocionales.

La norma recuperará además el Observatorio para la Prevención del Tabaquismo, eliminado en 2014. Este organismo elaborará informes sobre la evolución del consumo y la aplicación de la ley, propondrá medidas de prevención y facilitará la coordinación entre las administraciones.

Cuándo entrará en vigor la nueva ley del tabaco

La ampliación de la prohibición de fumar en España todavía debe recibir el respaldo de las Cortes Generales. El texto podrá sufrir modificaciones durante su tramitación parlamentaria antes de su aprobación definitiva.

Una vez aprobada y publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), la ley entrará en vigor 20 días después. Los establecimientos y espacios afectados dispondrán de un plazo de dos meses para adaptar su señalización.