La reconversión de la antigua prisión de Palma da un nuevo paso adelante. El Ajuntament ha aprobado el anteproyecto para transformar el inmueble en una residencia profesional con 139 viviendas dotacionales destinadas a personas que desarrollen su actividad laboral en la ciudad.

La Junta de Govern también ha dado luz verde al expediente de contratación para la redacción del proyecto básico y de ejecución de las obras, así como para la dirección facultativa y la coordinación de seguridad y salud.

prisión de Palma

Vista exterior de la antigua prisión. Foto: Ajuntament de Palma.

Según ha explicado la portavoz del equipo de gobierno, Mercedes Celeste, “con este acuerdo damos un paso más para hacer realidad una iniciativa estratégica que permitirá seguir ampliando el parque de vivienda de Palma y ofrecer soluciones habitacionales adaptadas a las necesidades actuales“.

La aprobación del anteproyecto llega después de que el Ajuntament retomara la plena disponibilidad del inmueble tras culminar el proceso de recuperación posesoria impulsado en los últimos meses. La pasada semana se ejecutó el desalojo de las personas que ocupaban el edificio, una actuación avalada por resolución judicial que permitió al consistorio avanzar en la transformación de la antigua cárcel.

De la residencia de estudiantes a la vivienda dotacional

El futuro de la antigua prisión de Palma ha experimentado varios cambios durante los últimos años. En septiembre de 2023, el equipo de gobierno descartó el proyecto de residencia de estudiantes vinculado a la Universitat de les Illes Balears (UIB) y anunció su intención de destinar el recinto a vivienda pública.

En aquel momento, el regidor de Urbanisme, Habitatge i Projectes Estratègics, Óscar Fidalgo, aseguró que no existía ningún acuerdo firmado ni financiación garantizada para desarrollar la residencia universitaria prevista inicialmente. El Ajuntament defendió entonces que la construcción de viviendas respondía mejor a las necesidades actuales de la ciudad. Más información en este enlace.

Casi tres años después, el proyecto toma forma con una residencia que albergará 139 viviendas dotacionales destinadas a determinados colectivos profesionales que trabajen en Palma.

Un edificio marcado por los problemas de seguridad

El estado de conservación del inmueble había generado una creciente preocupación durante los últimos años. El pasado mes de marzo, Emaya retiró más de 71 toneladas de residuos acumulados en el interior del recinto durante una operación de limpieza intensiva destinada a reducir los riesgos de incendio e insalubridad.

Según datos municipales, desde el inicio de la legislatura los servicios de emergencia han realizado más de 300 intervenciones relacionadas con la antigua prisión, entre actuaciones de la Policia Local y los Bombers de Palma. Más información en este enlace.