El Govern y la Policía Nacional han detectado una vivienda sobreocupada en Manacor en la que llegaron a convivir hasta 30 personas. El inmueble se encontraba inacabado y presentaba condiciones precarias, con habitaciones separadas por cortinas y personas que llegaron a dormir bajo un techado en el patio. Los ocupantes aseguraron que pagaban entre 80 y 100 euros por persona al propietario.

El inmueble no reunía condiciones óptimas ni seguras para ser habitado. Foto: Policía Nacional/CAIB.
La inspección se llevó a cabo durante el mes de agosto de forma conjunta entre agentes de la Policía Nacional en Manacor y el Servicio de Inspección de Vivienda del Govern. La actuación permitió comprobar que el inmueble no reunía condiciones óptimas ni seguras para ser habitado.
Habitaciones separadas por cortinas y hasta seis personas en el patio
En el interior de la propiedad se localizaron seis habitaciones, algunas delimitadas únicamente mediante cortinas. También había varias cocinas y tres baños comunes.
La inspección constató además la existencia de un techado en el patio donde, según explicaron los propios ocupantes, habían llegado a dormir hasta seis personas. Una de las escaleras tenía varios puntales de obra a modo de barandilla y diferentes estancias presentaban agujeros y desperfectos.
La vivienda sobreocupada en Manacor tenía una superficie catastral de 90 m² destinados a vivienda, 103 m² de almacén y 35 m² de aparcamiento. Sin embargo, los 228 m² de la propiedad se utilizaban en su totalidad como vivienda.
En el momento de la inspección había siete personas en el inmueble, que fueron identificadas por la Policía Nacional. Los propios residentes explicaron a los agentes que en determinados momentos habían llegado a convivir allí hasta 30 personas.
Entre 80 y 100 euros de alquiler por persona
Los ocupantes manifestaron que abonaban al propietario entre 80 y 100 euros por persona. La cantidad se cobraba individualmente, con independencia del número de personas alojadas en cada habitación. También pagaban quienes residían bajo el techado exterior.
Según la información facilitada por el Govern, el propietario se aprovechaba de las necesidades habitacionales de las personas que residían en el inmueble para cobrar estos alquileres.
El Ejecutivo autonómico ha abierto diligencias para la posterior apertura de un expediente sancionador. La Ley de Vivienda de les Illes Balears considera la sobreocupación de viviendas una infracción muy grave.
Las sanciones previstas oscilan entre 30.001 y 90.000 euros.

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