La boya de sa Dragonera registró el 5 de agosto una temperatura superficial del agua de 33,02 ºC, el valor más alto medido hasta ahora en este punto. Los datos de satélite muestran además anomalías cercanas a los dos grados en el entorno de Baleares.

La temperatura del mar en Mallorca ha alcanzado un nuevo máximo histórico. La boya de sa Dragonera, perteneciente a la red de medición de Puertos del Estado, registró este miércoles 5 de agosto un valor de 33,02 ºC en la superficie del agua.

AEMET Baleares ha informado de que se trata del récord absoluto de temperatura superficial del mar medido por esta boya. Los análisis realizados a partir de datos de satélite apuntan, además, a anomalías de alrededor de dos grados por encima de los valores habituales en el entorno del archipiélago, según Copernicus Marine.

Nuevo récord de temperatura del mar en Mallorca

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El registro de 33,02 ºC supera ampliamente los máximos anteriores de la boya de sa Dragonera. En agosto de 2024 había alcanzado los 31,87 ºC, rebasando entonces el anterior récord de 31,36 ºC medido en 2022. El nuevo dato eleva el máximo histórico en más de un grado respecto al valor de 2024.

La medición adquiere especial relevancia por haberse producido a comienzos de agosto. La temperatura del Mediterráneo suele alcanzar sus valores más elevados más avanzada la temporada estival, después de acumular durante semanas la radiación y el calor atmosférico.

¿Qué mide la boya de sa Dragonera?

La boya está integrada en la Red Exterior de Boyas de Puertos del Estado, formada por estaciones situadas en aguas profundas y alejadas de la costa. Estos dispositivos recogen información en tiempo real sobre la temperatura del agua, el oleaje, las corrientes y otras variables oceanográficas.

El dato de 33,02 ºC corresponde, por tanto, a una medición concreta en la ubicación de la boya y no significa que todas las playas y zonas costeras de Mallorca presenten exactamente la misma temperatura.

La profundidad, las corrientes, el viento, la orientación de la costa y la hora del día pueden provocar diferencias importantes entre unas áreas y otras. Sin embargo, los datos por satélite confirman que el calentamiento no está limitado únicamente a sa Dragonera y que buena parte de las aguas próximas a Baleares presentan temperaturas claramente superiores a las habituales.

Un Mediterráneo excepcionalmente cálido desde primavera

El récord se produce después de varios meses marcados por temperaturas marinas anormalmente elevadas. La boya de sa Dragonera ya había alcanzado los 26,2 ºC el 30 de mayo, el valor más alto de su serie para ese mes. Puertos del Estado informó entonces de máximos históricos en gran parte de sus boyas del Mediterráneo, el Cantábrico y Galicia.

A finales de junio, los datos del programa europeo Copernicus también mostraban temperaturas superficiales por encima de la media en amplias zonas de los mares europeos. Las anomalías más intensas llegaron a aproximarse a los seis grados en algunos sectores del Mediterráneo occidental.

La evolución observada durante la primavera y el verano apunta así a un calentamiento sostenido, y no únicamente a un máximo aislado registrado durante unas horas.

Qué consecuencias puede tener un mar tan cálido

Las temperaturas marinas excepcionalmente altas pueden afectar tanto a los ecosistemas como a las condiciones ambientales de las zonas costeras. Copernicus señala que el Mediterráneo es una de las regiones especialmente afectadas por las olas de calor marinas, capaces de alterar hábitats y generar estrés térmico en numerosas especies.

Un mar más cálido también libera más humedad y pierde capacidad para refrescar el ambiente costero. Esto puede favorecer una mayor sensación de bochorno y dificultar el descenso de las temperaturas durante las noches de verano, especialmente cuando coinciden estabilidad atmosférica, poco viento y humedad elevada.

No obstante, una temperatura marina elevada no provoca por sí sola episodios de lluvias torrenciales. El agua cálida puede aportar energía y humedad a la atmósfera, pero para que se produzcan tormentas intensas deben coincidir otros factores meteorológicos, como aire frío en altura, inestabilidad y una circulación atmosférica favorable.

Seguimiento de la temperatura del mar en Baleares

La evolución continuará siendo observada mediante las boyas de Puertos del Estado, los análisis de AEMET y los productos de monitorización por satélite de Copernicus Marine.

Para considerar formalmente que existe una ola de calor marina no basta con registrar un máximo puntual: la temperatura debe mantenerse durante al menos cinco días consecutivos por encima del percentil 90 de los valores históricos correspondientes a esa zona y época del año.

El récord de sa Dragonera constituye, en cualquier caso, un nuevo indicador del excepcional calentamiento que experimentan las aguas de Mallorca durante el verano de 2026.