El Museu de Mallorca participará este año en una exposición del Museo Nacional del Prado con dos destacadas piezas medievales de estilo italogótico: La tabla de la crucifixión y el Retablo de Santa Quiteria. Ambas obras ya han sido embaladas y se encuentran en proceso de traslado a Madrid, donde formarán parte de la muestra A la manera de Italia. España y el gótico mediterráneo (1320-1420), que se inaugurará el próximo 25 de mayo y podrá visitarse del 26 de mayo al 20 de septiembre.

gótico mallorquín

La vicepresidenta del Consell de Mallorca y consellera de Cultura i Patrimoni, Antònia Roca (izq), junto al “Retablo de Santa Quiteria”. Foto: Consell de Mallorca.

La exposición del Prado reunirá más de un centenar de obras procedentes de 31 instituciones españolas y 25 internacionales para analizar la influencia del arte italiano del Trecento en los territorios peninsulares entre los siglos XIV y XV.

Restauración abierta al público

El Consell de Mallorca ha completado recientemente la restauración de las dos piezas, unos trabajos que se llevaron a cabo dentro de las salas del propio museo y abiertos al público. La intervención, realizada por las restauradoras Estrella Armendáriz y Caterina Fiol, incluyó tareas de consolidación, limpieza superficial y estabilización de las obras antes de su traslado.

La vicepresidenta del Consell de Mallorca y consellera de Cultura i Patrimoni, Antònia Roca, ha destacado que la participación en esta exposición “supone un paso adelante en la proyección exterior del patrimonio artístico de Mallorca y sitúa al museo en un contexto de primer nivel”. También ha subrayado el valor divulgativo de una restauración que permitió a los visitantes observar de cerca un proceso habitualmente poco visible.

Dos referentes del gótico mallorquín

La tabla de la crucifixión, realizada entre 1343 y 1358, es una de las piezas más destacadas del gótico mallorquín. Procedente de la capilla real de Santa Ana de la Almudaina, fue encargada por Pedro el Ceremonioso al pintor Ferrer Bassa y posteriormente continuada por Ramon Destorrens. Pintada al temple sobre tabla de pan de oro, la obra muestra una escena central de la crucifixión con figuras estilizadas y un cromatismo propio del estilo italogótico.

Por su parte, el Retablo de Santa Quiteria, atribuido a Joan Loert y fechado hacia 1346, procede del antiguo Hospital de Sant Antoni de Palma. La pieza representa distintas escenas de la vida y martirio de Santa Quiteria, considerada protectora contra el llamado “mal de fuego” o fuego de San Antonio, mediante una narrativa visual característica del gótico mediterráneo.