La Universitat de les Illes Balears (UIB) ha quedado fuera de las 1.000 mejores universidades del mundo en la edición de 2026 del Academic Ranking of World Universities (ARWU). La institución abandona así una clasificación en la que en 2025 figuraba en la franja comprendida entre los puestos 701 y 800.

La salida de la UIB del ranking de Shanghai se produce en un año en el que también ha disminuido la presencia de universidades españolas. Según los datos facilitados por la propia institución, España cuenta con 30 centros entre los mil primeros. En 2025 eran 36 y en 2024, 38.

Universitat de les Illes Balears

Parte de las instalaciones de la Universitat de les Illes Balears. Foto: A. Costa-UIB

La universidad atribuye este retroceso, entre otros factores, al fuerte crecimiento de las instituciones chinas. En la edición de 2026 aparecen 234 universidades de China entre las mil primeras y 16 consiguen situarse en el top 100.

La UIB explica su salida del ranking de Shanghai

La UIB también pone el foco en la metodología utilizada para elaborar la clasificación. El ARWU se centra principalmente en la investigación y valora aspectos muy concretos. Entre ellos figuran los premios Nobel y las medallas Fields, los investigadores altamente citados y las publicaciones en Nature y Science.

Además, la mayoría de estos indicadores se contabilizan en términos absolutos. Por ello, el tamaño de cada institución apenas se tiene en cuenta. Solo el indicador de rendimiento académico por persona, que supone el 10% de la puntuación, introduce una corrección vinculada a esta variable.

Fuentes de la UIB consideran que este sistema favorece a las grandes universidades y puede perjudicar a instituciones de dimensiones medias. En su opinión, una universidad puede mantener una actividad investigadora relevante en relación con sus recursos sin que esa circunstancia quede reflejada en el ARWU.

La institución también recuerda que Camilo José Cela, profesor de la UIB y Premio Nobel de Literatura en 1989, no computa para esta clasificación. El ranking únicamente tiene en cuenta los Nobel de Física, Química, Medicina y Economía, además de las medallas Fields de Matemáticas.

“No implica necesariamente cambios sustanciales” en la investigación

La UIB sostiene que abandonar las mil primeras posiciones no significa necesariamente que haya empeorado su actividad científica. Fuentes de la universidad señalan que entrar o salir del top 1.000 puede responder a “variaciones relativamente pequeñas” en algunos de los indicadores.

Por ello, consideran que el resultado de 2026 “no implica necesariamente cambios sustanciales en la calidad de la investigación” desarrollada por las universidades afectadas.

La institución recuerda además que el ranking de Shanghai no evalúa la calidad de la docencia, la transferencia de conocimiento, la innovación o el compromiso social. Defiende que estas áreas también forman parte de las funciones esenciales de una universidad y que deben tenerse en cuenta al valorar su actividad.

La UIB asegura que mantendrá las actuaciones previstas en su Plan Estratégico para reforzar la investigación, aumentar su impacto, favorecer la internacionalización y consolidar sus grupos científicos. Asimismo, destaca que continúa presente en otros sistemas de evaluación que analizan aspectos diferentes de la actividad universitaria.