Palma ha dado un nuevo paso en su objetivo de prohibir nuevas plazas de alquiler turístico en todas las modalidades de viviendas y en todo el término municipal, tras la aprobación inicial de la modificación puntual del Plan General de 2023 relativa a las estancias turísticas en viviendas (ETV).
Con esta medida, impulsada por la Gerència d’Urbanisme del Ajuntament de Palma, todo el municipio pasa a ser considerado zona única no apta para la comercialización de ETV, lo que impide cualquier crecimiento futuro y marca el camino hacia una reducción progresiva de la oferta a medida que se produzcan bajas definitivas. El texto deberá continuar ahora su tramitación administrativa hasta su aprobación definitiva.

Los datos clave del alquiler turístico en Palma
En la actualidad, el municipio cuenta con:
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4.473 plazas de estancias turísticas en viviendas (ETV).
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632 inmuebles autorizados, distribuidos de la siguiente manera:
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381 en Palma capital.
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76 en Platja de Palma y Can Pastilla.
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175 en suelo rústico.
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La modificación del Plan General establece que:
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No se concederán nuevas plazas de alquiler turístico bajo ninguna tipología.
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No podrán renovarse las ETV no permanentes.
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No se permitirá la reubicación ni el traslado de plazas existentes a otras localizaciones. Si alguna de estas se da de baja, no se podrán abrir nuevas plazas para sustituirlas.
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Se elimina la previsión de 374 nuevas plazas que contemplaba el planeamiento anterior (231 en Palma capital y 143 en suelo rústico).
El objetivo es que el número máximo de plazas de alquiler turístico no solo quede congelado, sino que disminuya de forma gradual con el paso del tiempo.
Reordenación del modelo turístico
La prohibición de nuevas plazas de ETV se enmarca en una estrategia más amplia de reordenación del modelo turístico presentada por el alcalde de Palma, Jaime Martínez Llabrés, el pasado mes de octubre. El objetivo es reforzar la calidad del destino, luchar contra la oferta ilegal y avanzar hacia una revalorización integral de Palma como referente turístico, subrayó Martínez Llabrés.
El alcalde también anunció la prohibición de abrir nuevos albergues y la reconversión de los existentes, ya que muchos operan como “hoteles de baja categoría“. Asimismo, se vetarán los “party boats” en todo el Passeig Marítim a partir de este año. “El puerto de Palma es una infraestructura fundamental para la ciudad y, por tanto, su integración debe ser total, y esta integración debe pasar por la prohibición de los “party boats””, incidió.
Menos estacionalidad y más gasto turístico
Por otro lado, Martínez Llabrés destacó en octubre que Palma ha logrado reducir la estacionalidad turística un 2,01% en los últimos dos años y un 4,57% respecto a 2018, año récord antes de la pandemia. Además, el gasto medio por visitante ha crecido un 15%, lo que demuestra, según el alcalde, un cambio positivo en la calidad de la oferta y del visitante.
El primer edil también mencionó la mejora en la categoría hotelera de la ciudad, con un descenso de los alojamientos de 1 a 3 estrellas y un aumento de los establecimientos de mayor nivel.
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