El Hospital Universitario Son Llàtzer ha realizado por primera vez una reconstrucción microquirúrgica de una extremidad inferior para preservar la pierna de una mujer de 58 años que sufrió un grave accidente de tráfico. La paciente presentaba una fractura abierta de tibia y peroné y una extensa pérdida de piel y otros tejidos, unas lesiones que suponían un riesgo de amputación.

reconstrucción microquirúrgica en Son Llàtzer

El equipo quirúrgico multidisciplinar que participó en la intervención. Foto: CAIB.

La intervención, de seis horas de duración, requirió la colaboración de especialistas de Traumatología, Cirugía Plástica y Anestesiología, junto con el equipo de enfermería de la Unidad de Microcirugía. La operación supone un avance para el hospital, que podrá abordar casos complejos de cirugía reconstructiva que hasta ahora debían derivarse a otros centros.

Cómo se reconstruyó la pierna de la paciente

La operación se desarrolló en varias fases. En primer lugar, los traumatólogos estabilizaron la fractura mediante la colocación de un clavo intramedular en la tibia, un dispositivo que permite mantener el hueso alineado durante su recuperación.

A continuación, los especialistas en Cirugía Plástica llevaron a cabo la reconstrucción de la pierna mediante un colgajo muscular obtenido de la espalda de la propia paciente. Este tejido se trasladó a la zona lesionada y se conectó a pequeños vasos sanguíneos mediante técnicas de microcirugía. Además, se utilizó un segundo colgajo, que mantenía su conexión vascular original, para cubrir una zona próxima a la rodilla.

Este tipo de trasplante de tejido muscular permite reparar lesiones en las que no basta con tratar la fractura, debido a la pérdida de piel y de los tejidos que protegen los huesos. En este caso, la superficie afectada era especialmente extensa, lo que aumentaba la complejidad de la intervención.

Tras la operación, la mujer permaneció ingresada en Son Llàtzer durante algo menos de un mes. La información facilitada por el hospital no precisa su evolución posterior ni el grado de recuperación funcional de la extremidad.

Una técnica que permitirá tratar casos complejos sin derivarlos a otros hospitales

La intervención contó con la participación de los traumatólogos Xisco Marín, Zaira Manteiga y Nacho Lasa, y de los especialistas en cirugía plástica Elena Rodríguez Bauzà, Daniel Navarro, Pedro Quetglas y Emma Torres. También intervinieron el Servicio de Anestesiología y el personal de enfermería y auxiliares de la Unidad de Microcirugía.

La coordinación entre ambos servicios quirúrgicos permite tratar de forma conjunta las fracturas graves y las pérdidas importantes de tejidos. Con la incorporación de estas técnicas, Son Llàtzer podrá atender a pacientes que anteriormente necesitaban ser trasladados a un hospital de referencia, lo que facilitará el acceso al tratamiento en su propio centro sanitario.

La microcirugía reconstructiva también tiene aplicaciones en otros ámbitos, como la reparación de tejidos después de la extirpación de tumores, las secuelas de quemaduras, determinadas reconstrucciones mamarias y otras lesiones que requieren recuperar grandes superficies de tejido.

El objetivo del hospital es consolidar la colaboración entre Traumatología y Cirugía Plástica y ampliar progresivamente el número de intervenciones de esta complejidad que puedan realizarse en sus instalaciones.