Uno de cada cuatro pequeños comercios de Mallorca cerró el verano de 2026 con menos ventas que el año anterior. En concreto, el 25,6% de los establecimientos consultados por PIMECO asegura haber registrado un descenso, mientras que el 38,9% mantuvo sus ventas y otro 25,6% consiguió aumentarlas.
Los datos proceden de una encuesta remitida por la patronal a más de 600 comercios de la isla y reflejan una campaña marcada por importantes diferencias entre establecimientos y por un consumidor más prudente a la hora de gastar.
Para la presidenta de PIMECO, Carolina Domingo, los resultados muestran “una campaña muy desigual, en la que no podemos hablar de una única realidad para todo el pequeño comercio. El sector, el tipo de producto y, sobre todo, el perfil del cliente están marcando cada vez más la diferencia entre establecimientos”.
Las ventas del pequeño comercio de Mallorca cierran un verano desigual
Entre los establecimientos que han conseguido aumentar sus ventas, el 37,9% cifra el crecimiento entre el 10% y el 20%; un 34,5%, por debajo del 10%; y un 27,6% asegura haber crecido más de un 20%.
Las campañas promocionales tampoco garantizan por sí solas mejores resultados. El 58,6% de los comercios que aumentaron sus ventas había realizado descuentos, pero también lo hizo el 55,2% de aquellos que registraron un descenso.
“El precio sigue siendo importante, pero ya no es el único factor que determina una compra. El consumidor piensa más sus decisiones y busca que lo que compra le aporte un valor real. Aquí el pequeño comercio tiene mucho que decir porque puede ofrecer proximidad, asesoramiento, especialización y una experiencia que otros canales difícilmente pueden reproducir”, señala Domingo.
El 39% percibe que el consumidor residente gasta menos
El comportamiento del cliente local es otro de los indicadores que explican la evolución del pequeño comercio de Mallorca. Aunque casi la mitad de los establecimientos no aprecia grandes cambios respecto a otras temporadas, un 39% considera que el consumidor residente está gastando menos.
“El cliente residente es el que da continuidad al comercio durante los doce meses del año. Fidelizarlo es esencial y lo es aún más en un contexto en el que las familias miran mucho más cada gasto”, afirma la presidenta de PIMECO.
Más gente en las calles no siempre significa más ventas
La encuesta refleja también una diferencia entre la afluencia registrada en las zonas comerciales y su repercusión en las cajas. Cerca del 64% de los comercios percibe una elevada presencia de personas en las calles, pero ese movimiento no siempre se ha traducido en un aumento de las compras.

El pequeño comercio de Mallorca detecta más gente en las calles, pero no más ventas. Foto. Teresa Ayuga.
“Este es probablemente uno de los grandes retos que tenemos sobre la mesa: conseguir transformar la afluencia en consumo real dentro de los establecimientos”, explica Domingo. “No basta con tener calles llenas. Necesitamos generar motivos para que residentes y visitantes entren en los comercios, conozcan su oferta y compren”.
PIMECO apuesta por continuar impulsando campañas conjuntas y actividades en los ejes comerciales para dar visibilidad a los establecimientos y reforzar la vinculación de los consumidores con el comercio de proximidad.
El 78% de los comercios tiene clientes turistas
El turismo mantiene un peso importante en el comercio local en Mallorca. El 78% de los establecimientos encuestados afirma tener clientes turistas y casi uno de cada cinco indica que estos representan más del 75% de su clientela.
Más del 60% de los negocios percibe además cambios en su comportamiento. Entre las principales tendencias figuran un menor gasto, una mayor búsqueda de descuentos y una compra más planificada, aunque los comerciantes también detectan un interés creciente por el producto local y los establecimientos de proximidad.
“El turista sigue siendo fundamental para muchos comercios de Mallorca, pero también estamos ante un turista más exigente y más atento a cómo gasta su dinero. Compra, pero busca una mejor relación entre calidad, precio y autenticidad”, apunta Carolina Domingo.
La mayoría no aprecia efectos de la turismofobia sobre las ventas
La encuesta de PIMECO también aborda el posible impacto del debate social sobre la turismofobia. Un 60,2% de los comerciantes asegura que no ha tenido ningún efecto en sus ventas, mientras que un 16,8% considera que sí ha sufrido alguna afectación.
“Los datos muestran que no ha sido un elemento determinante para la mayoría de los comercios, pero debemos seguir transmitiendo una imagen de Mallorca equilibrada y abierta, en la que sea perfectamente compatible cuidar el bienestar de los residentes con recibir y atender bien a nuestros visitantes”, sostiene Domingo.
La venta online sigue teniendo un peso reducido
La digitalización constituye otro de los retos del sector. Parte de los establecimientos ya comercializa sus productos a través de su propia web o mediante plataformas externas, mientras que otros estudian incorporar este canal.
Entre los negocios que ya venden por internet, la venta online representa mayoritariamente entre el 0% y el 25% de la facturación.
“La digitalización no debe sustituir a la tienda física. Debe servir para reforzarla. El gran valor del pequeño comercio sigue siendo el trato personal, el conocimiento del producto y la confianza, pero debemos aprovechar las herramientas digitales para llegar a nuevos clientes y adaptarnos a sus nuevos hábitos”, concluye la presidenta de PIMECO.
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