El 93% de los residentes perciben ya el impacto de la guerra de Irán en Balears en la economía doméstica. Así lo refleja la primera encuesta elaborada por Estudis d’Opinió de les Illes Balears (EOIB), impulsada por el Govern y financiada con fondos de la ecotasa, para analizar cómo afecta el conflicto internacional al día a día de la ciudadanía.

El sondeo, realizado entre el 6 y el 13 de mayo por el Institut Balear d’Estudis Socials (IBES) a más de 1.500 residentes mayores de 18 años, concluye que ocho de cada diez ciudadanos perciben una pérdida de poder adquisitivo. Además, entre el 40% y el 55% asegura tener ahora más dificultades para ahorrar, llegar a final de mes o mantener actividades de ocio.

Encarecimiento de suministros y combustible

impacto de la guerra de Irán en Balears

La encuesta señala que al menos el 70% de los encuestados ha notado un encarecimiento de suministros, combustibles, alimentos, bebidas y productos de limpieza.

Además, el 66% de los residentes muestra preocupación por las consecuencias geopolíticas del conflicto y el 69% por el impacto humanitario sobre la población civil.

En el ámbito económico, el 70% asegura estar muy o bastante preocupado por las consecuencias para la economía española, mientras que el 61% expresa esa misma preocupación respecto a la economía balear.

La encuesta también refleja cambios en la movilidad cotidiana. El 63% de los ciudadanos afirma haber modificado sus hábitos de transporte y más de un tercio reconoce utilizar menos el vehículo privado, lo que ha incrementado el uso del transporte público y de formas de movilidad activa.

Transporte y turismo, los sectores que generan más inquietud

Según el estudio, el transporte es el sector que los ciudadanos consideran más vulnerable a las consecuencias económicas del conflicto, con un 59% de respuestas. Le siguen el turismo, con un 50%, y el comercio, con un 35%.

El 81% de los encuestados cree además que el conflicto tendrá consecuencias sobre el mercado laboral y más de la mitad considera que dificultará el desarrollo de la actividad económica.

La incertidumbre internacional también afecta a las decisiones financieras de los residentes. El 34% admite que el conflicto ha condicionado sus inversiones: el 22% ha decidido aplazar inversiones previstas y el 12% ha renunciado directamente a realizarlas.