Carlos García-Delgado MGM13La primera sensación fue de incredulidad. No era posible que hubiera pasado inadvertido un dato tan relevante para la historia de Mallorca, de Europa, y de la Arquitectura. Sin duda estaba equivocado, de modo que reinicié el conteo por diferentes caminos. Pero los números eran tozudos. Palma tiene catorce iglesias de genuino estilo gótico primitivo construidas entre los siglos XIII y XIV. Pero el hecho que traté de confirmar una y otra vez es que esas iglesias (algunas de extraordinaria arquitectura) convertían a Palma en la primera ciudad de España en número de iglesias góticas. La siguiente ciudad, Sevilla, tiene diez. Le sigue Valencia con siete, y las demás —incluyendo Toledo, Barcelona, León, Burgos, Cuenca, Ávila— no superan las seis. Para que se hagan una idea, la ciudad de Palma tiene tantas iglesias góticas tempranas como las cuatro capitales catalanas juntas. Gerona tiene tres; Tarragona, cuatro; Lérida, dos. A todas estas habría que sumar las demolidas en el siglo XIX con el decreto de Mendizábal. En Palma desaparecieron cinco.

Investigar es siempre una aventura y me atreví a rastrear las ciudades europeas con posibilidad de superar la marca de Palma. Había que empezar por París, con joyas como St. Denis, Notre Dame, la Sainte Chapelle, y también Saint Séverin, Saint Merri, Saint Nicolas, Saint Gervais, Saint Julien, Saint Medard, Saint Germain-Auxerrois, Saint Leu-Gilles. París también soportó demoliciones con la reforma del XIX, pero el hecho es que permanecen diez iglesias de gótico temprano. El liderazgo de Palma se mantenía. Proseguí tanteando otras ciudades europeas: Venecia, Florencia, Génova, Milán, Bolonia, Nápoles, Praga, Cracovia, Erfurt, Colonia, Lübeck, Gdansk, Brujas, Nantes, Palermo, Chartres, Londres. Ninguna superaba el número de siete. Palma y París eran, por el momento, las dos ciudades europeas con más iglesias de genuino estilo gótico temprano.

Pero ¿qué pasaba en la Mallorca de los siglos XIII y XIV para que en Palma se produjera ese esplendor de la arquitectura gótica? A mi juicio la explicación pasa por la afortunada conjunción de tres circunstancias: una económica, otra política y otra cultural.

iglesia de la Santa Creu

Espectacular imagen de la iglesia de la Santa Creu durante un concierto coral. Foto: Carlos García-Delgado Segués.

Antes de la conquista de 1229, Palma —Medina Mayurqa— era una de las ciudades más extensas de Al-Andalus. Córdoba, Sevilla, Granada, Toledo y Palma solo eran superadas en Europa por ciudades como Constantinopla, París o Venecia. Palma había crecido en los tres siglos de dominio musulmán (X, XI, XII) y triplicaba a Barcelona. Por otra parte, su situación estratégica permitía controlar el comercio entre Francia y África, y entre la península ibérica e Italia. La piratería y el corso impulsaron la economía en los siglos XIII y XIV. La prueba es que a inicios del XV se construyó en Palma una enorme lonja, sublime edificio de gótico civil, obra del arquitecto Guillem Sagrera.

A la prosperidad económica se añadió la situación política. Mallorca ya había sido reino independiente desde la caída del Califato de Córdoba (1031) hasta 1229, y fue de nuevo independiente, esta vez con capital en Perpiñán, desde la muerte de Jaume I en 1276 hasta 1343, año en que fue reintegrada, manu militari, a la Corona de Aragón. Pero un dato resulta elocuente: se trata de las fechas en las que se inició la construcción de las iglesias góticas de Palma: Catedral, 1230; Temple, 1230; Santa Eulalia, 1230; Sta. Margalida, 1236; St. Domingo (demolida), 1245; Sta. Clara, 1256; St. Francesc, 1281; St. Miquel, 1290; Sta. Aina, 1300; St. Nicolau, 1302; Sta. Fé, 1315; Sant. Jaume, 1327; Sta. Creu, 1335; St. Bartomeu, 1340; La Sang, 1487. Todas están comprendidas, salvo una, entre la conquista de 1229 y el final del reino independiente en 1343. Poco más de un siglo. Y otro dato: la mayoría son anteriores a las principales iglesias de Barcelona, cuya catedral no se inició hasta 1298, 68 años más tarde que la de Palma. Sta. Mª del Pí lo hizo en 1322, y Sta. Mª del Mar en 1329.

Y por último, un hecho cultural: la arquitectura gótica es extremadamente racional y fue impulsada por los monasterios del Císter francés en paralelo —y no por casualidad— con la filosofía escolástica, que trataba de conjugar la razón con la fe. Pues bien, coincidiendo con la etapa de esplendor gótico, en Palma nació y vivió un peculiar escolástico mallorquín y filósofo universal, Ramón Llull, que fue tutor del vanguardista rey Jaume II, como Aristóteles lo había sido de Alejandro. El Reino de Mallorca tenía entonces gran parte de su territorio en Francia —Rosellón, Cerdaña, Montpellier— y su capital en Perpiñán. No es pues de extrañar que, con dos reyes —Jaume I y Jaume II— nacidos en Montpellier y dotados de una notable inquietud cultural, el Reino de Mallorca se convirtiera en punta de lanza de la arquitectura gótica en Europa.